9.000 es la cifra oficial que ha dado la organización del castellonense Electrosplash para su edición 2015. Nueve mil clubbers que pasaron durante el fin de semana por el recinto de la localidad costera de Vinaros, nueve mil que colapsaron la capacidad hotelera y de movilidad la ciudad.

Estas 9.000 almas son consecuencia directa de una apuesta por la continuidad y familiaridad de este festival, que auna 3 o 4 nombres de cierto relumbrón junto a una exquisita selección de artistas poco vistos por la peninsula y estilos un tanto denostados en el calendario estival.

Nueve mil personas que son la consecuencia directa de adelantar la celebración un día. Un acto de la mayor sencillez que nos permite disfrutar de las ultimas horas del Viernes y la primeras del Domingo para los pobres que trabajamos y que permite asimismo evitar un desertico Lunes que ya se vivió en 2014.

La llegada el Viernes es ansiosa y rapida, pero ya se pueden ver en un rapido vistazo los cambios propuestos por la organización. Un escenario al aire libre mucho más cercano al público (Ya demandábamos esto en “la moviola” de 2014, nos han escuchado y eso gusta), una pinada con más protagonismo, una forma de pago cashless que no olvidemos fue precursora en festivales electrónicos (Y que este año han empezado a adoptar los grandes) y unos precios con clara vocación de continuidad: asequibles y para todos los públicos que es el gran éxito de este festival, ser para todos.

Una edición de 2015 en la que hemos echado, y mucho, de menos el aspecto gastronomico del festival que contaba con apenas 3 foodtrucks tan de moda y denostaba la gastronomia local (Hay quien dice que lo disfrutaron artistas y demás fauna del backstage).

Electrosplash ha mantenido su relación de amistad con la localidad que lo alberga Vinarós. Quizas el punto que deja más dudas en cuanto al futuro inmediato del mismo: Se noto cierta saturación, ausencia total de plazas hoteleras y servicios de transporte, restaurantes abarrotados. Muy positivo y peligroso a la vez ya que sin este problema cubierto el crecimiento de este evento queda en stand-by. Permitidme una idea: mejorar la movilidad con las poblaciones cercanas.

Lo musical parece que ha sido lo más flojo en comparación con la edición anterior, con un Viernes falto de artistas que enganchasen (Zombies in Miami como claro triunfador) y un Sabado en clara mejoría. Ya se sabia que ese aspecto nos iba a gustar menos, pero no hemos podido evitar gozar con algunas de las joyas que entretienen este post.

Nos quedamos con ganas de volver y ese el exito de Electrosplash.