¿Pero podéis poner algo más actual no?

La autora de la frase, La Zowi, una de las figuras femeninas en boga dentro de la escena de música urbana en España. ¿El escenario? Su primera frase en la polémica entrevista que concedió en la Resistencia. ¿Sonaba? Un clásico del hip hop, licenciado en 1999 y que tiene como autores a varias de las referencias históricas del estilo.

El desconocimiento de las nuevas generaciones por la cultura no sería novedad si estuviéramos hablando de tu yo adolescente con 14 años bajando la vista ante la mirada inquisitoria de tus padres volviendo del parque. Extraña pues, que personas adultas paseen su analfabetismo por platós de televisión con la bandera de ser la referencia de un nuevo sonido. No obstante, es necesario un ejercicio de homenaje y vuelta al pasado para reconocer a tantos y tantas artistas que lucharon tanto para que hoy podamos pasear nuestro paletismo por las redes sociales. Y cómo las chicas de la mal llamada música urbana son bandera del feminismo, es necesario centrar el tiro en aquellas mujeres que a finales de los 90 si desafiaron las reglas de un mundo dominado por la testosterona y consiguieron abrir camino para las Zowis de 2020.

Los inicios

Parece que hay quorum en datar el nacimiento del Rap en los años 80. El punto de entrada no fue otro que las bases americanas instaladas en España y por donde se colaban de mano en mano cintas grabadas con los éxitos al otro lado del charco. Es por este motivo que los dos epicentros del rap en Español están situados en Madrid (Torrejón de Ardoz) y Sevilla.

El recopilatorio “Madrid Hip Hop” es quizás el primer disco publicado de rap en español, estamos hablando de 1989. Una España muy diferente a la que nos encontramos. No existía el matrimonio homosexual, la píldora anticonceptiva sólo tenía 11 años de edad y la ley del aborto aun estaba en pañales.

En este contexto, y sumado a una ausencia total de referentes femeninos dentro de la cultura hip hop anglosajona parece difícil imaginar en la mujer como actor de relevancia en una escena por y para el genero masculino donde la mujer era relegada a ser un mero entretenimiento de la juerga nocturna.

Es en 1989 donde he conseguido trazar la primera aparición de una mujer española como MC al mando de un micrófono. En el recopilatorio Rap’in Madrid aparecía el nombre de Sweet, apodo de María Luz Rodríguez Vázquez.

 

Su tema “Te quiero de verdad” incluido en ese recopilatorio estaba producido por Rebeldes sin Pausa donde militaba por aquel entonces un nombre que quizá suene a los lectores que tiendan hacia la electrónica: Pedro del Moral. También es responsable de esta primera joya del rap cantado por una mujer Luis Carlos Esteban, con un curriculum artístico cum laude en lo que se refiere al pop de principios de los 90.

Sweet fue entrevistada en el programa de TVE, Rockpop y gracias a la hemeroteca podemos constatar el tratamiento informativo que se le daba al rap en aquella época en general y a las mujeres en particular.

En ese mismo recopilatorio encontramos otro tema, interpretado esta vez por dos mujeres (Y producido igualmente por Rebeldes Sin Pausa):

 

 

La bajona y el Club de Los Poetas Violentos

Con la llegada de los años 90 y la “ruta del bakalao” en plena efervescencia, el cultura hip hop vive un declive cómo escena que a más de uno le hizo repensar la idea del movimiento. No obstante, si un grupo fue capital en aquella época y a la postre son y serán figuras de máxima relevancia en la cultura hip-hop española. Fundamentales para entender la historia del estilo en nuestro pais, los Jota Mayucula, Supernafamacho, Mr. Rango y compañía  relanzan un movimiento en horas bajas y uno de sus componentes: El Meswy es de especial relevancia en este artículo ya que en 1997 descubre al mundo a la considerada cómo primera MC femenina de relevancia en el género, que no es otra que Arianna Puello. Sería en su “Tesis Doctoral” y el tema “Mujer Chunga” el que, se pondría negro sobre blanco el problema de ser mujer y negra.

Porque Ari llevaba en su mochila dos de los estigmas principales de finales del siglo XX: Era mujer y era negra, dominicana. Esos dos factores le otorgan el galardón de ser, para mí, exponente principal del feminismo dentro de la cultura urbana española. Consiguió notoriedad gracias a esta colaboración pero ya era sospechosa habitual en la escena underground catalana con la incorporación al grupo Discípulos del Micro o colaboraciones como el siguiente video:

Fue el sello que aglutinaba la flor y nata del rap el que en 1997 publicó su primer maxi-single:

Y el cual sacó el año siguiente uno de los álbumes de culto del género: Gancho perfecto. Obra cum laude la artista afincada en Girona:

Paralelamente, también en Barcelona, otro de los grupos de referencia del genero comenzaban a incluir mujeres entre sus colaboradoras, esta vez en clave R&B, no menos meritorio, aunque si más habitual. En su explícito “Quiero que ahora me folles” la que a la postre formaría parte del grupo R&B de mayor relevancia (DLUX) en el pais: Noe, realizaba los coros del estribillo. De nuevo una mujer presente en una de las joyas de la época y de la historia del rap en castellano.

La explosión

Llegados a este punto es necesario hablar de la segunda figura femenina de relevancia y la que ha conseguido mantener su estatus hoy en día. Desde Sevilla, sobre una base cruda, una gaditana de 19 años rasgaba el micro con un verso poderoso, rasgado y penetrante. La aparición en escena de Ana María Rodríguez Garrido, más conocida como La Mala Rodriguez supone un antes y un después en el imaginario colectivo y en el que suscribe. Nadie era capaz de transmitir tanta crudeza tras un micro como aquella.

Por este motivo, otra referencia del genero: SFDK,  quiso que Mala Rodriguez colaborara en otro clásico básico.

Siempre recordaré la primera vez que llego a mis manos un tema de la madre de todas las raperas, y fue gracias a Hip Hop Nation y uno de sus recoplitarios. Gracias a eso entre de lleno en el rap y si tuviera que buscar culpables, llevaría el pronombre personal “La” delante, o Las, en plural, ya que el mérito es claramente compartido. Por un lado la calle narrada por Ari y por otro lado la crudeza en el flow de María.

A partir de aquí el rap entra en su periodo de madurez. Y en clave femenina Ari y Mala sacaron sus trabajos más relevantes a principios de los dosmiles aunque sea Mala Rodriguez la que, mestizaje mediante, conserve en la actualidad el cetro de mando del género. Y no sería justo dejar de nombrar a las artistas que siguieron estela en el movimiento. Recuerdo a Nona, a Syla de Demasiado De. Ursula de Sondklle. Todas ellas pusieron las piedras por las que hoy se mueven las Zowis de turno. Conocer la historia para entender el presente.