Este verano, aprovechando la visita a la ciudad de Londres, dedicimos degustar la propuesta de los sabados en uno de los clubs más importantes del mundo como es Fabric. La experiencia fue de esta forma:

  • Busqueda de lista de invitados, descuentos, etc.

Imposible conseguir nada, ni mirando en las publicaciones, ni en Internet ni en otro tipo de locales. Nuestra unica esperanza para no pagar religiosamente los 25 pounds de la entrada anticipada (23 en puerta y 18 para socios), era usar nuestras tarjetas de estudiante y ahorrarnos 3 pounds.

  • La puerta

Bastante cola para llegar a las taquillas. Dentro de el habitaculo un monstruo disfrazado de cajera nos grita en un ingles de Stratford al preguntarle por como funciona el tema de las tarjetas de estudiante (En verdad, lo que quería decir era que solo aceptaban las del Inglaterra). Asi que la callamos soltando 25 pounds (Al cambio unos 32 €) y entramos en el club previo cacheo de seguridad.

  • El club

Tras bajar unas escaleras accedes a una de las salas principales (Con la cabina escondida) y tras recorrer pasillos y recovecos llegas a la otra sala. Fabric tiene todo lo que un club necesita: Humo, sonido, aspecto industrial (Warehouse) y laser! Llama la atención su terraza de fumadores al aire libre y la tolerancia 0 con las drogas. Otra cosa que llama la atención son sus horarios (Oficialmente a las 8.am aunque según los horarios la fiesta terminaría pasadas las 11 a.m).

  • Lo peor

Club bastante sobreaforado y agobiante, con gente moviendose constantemente sin control y educación ninguna. Hacerse un hueco en la pista de baile es tarea de clubbers con muchos galones.

  • Destacable

El precio de la entrada es menor a partir de cierta hora (Normalmente las 4.am), suena lógico contando que vas a pasar menos tiempo en el club que los que hayan entrado a las 00:00. Esto demuestra la cultura musical del londinense (A las 2.am aquello estaba hasta la bandera), que opta por no perderse nada de lo que pase desde primera hora.