Hacia falta y mucha algo así. Ponte en situación: Domingo de los que suenan aburrido, calor de los que invitan a la oscuridad de un hogar apagado por las persianas, tarde de amigos son amigos, de playa sin arena y el asfalto haciendo su abrasador trabajo en un 26 de Julio de los que no se recuerdan en el foro.

En esto que aparece una apuesta lo minimo fresquita: donde el house y el disco es la apuesta, el ambiente desenfadado y algo postureta, pero divertido cuanto menos: Picnic Beach Club, situado en la madrileña Casa de Campo en el complejo Akua. No es la primera vez que lo visitamos ya que lo esntrenamos en la visita de Jimpster.

La idea que tenia mientras caminaba desde el metro de Lago hasta la inhospita puerta era corroborar las buenas sensaciones tenidas en la visita anterior y nada más lejos: La terraza piscinera ya lucia a las 18:00 como si del horario prime time se tratara. Ambiente del de verdad, bailaron y transgresor, gay-friendly y algo impresionante para los que somos de piel blanquita y tirando a fofisanos: Torsos esculpidos a golpe de press de banca, siluetas de polimero, tatuajes y bañadores de los de marcar.

Un publico que se mantenía distendido a medida que el primer invitado de la tarde, AFFKT, trabajaba la pista de baile a base de tech-house de golpe ibizenco y tirando de os ya famosos “Temazos Dixon” para dejar paso a el que sería la estrella de la tarde (Recordemos que Pete Herbert tuvo retrasos en su vuelo y retrasó su slot en un par de horas, avisado con celeridad por las redes sociales del evento, todo correcto).

La llegada de Pete Herbert y la caída del sol, animaron al publico a salir de la zona de confort que suponía la carpa, convenientemente refrescada con ventiladores y agua pulverizada. La cosa prometía en el momento en el que el creador de “Music for the Swimming Pools” lanzaba los primeros acordes de:

A partir de ese momento un publico mucho mas desinhibido ya lanzaba los primeros brazos al aire y los primeros gritos ante la propuesta a veces disco a veces más house del de groove y bailoteo que estaban proponiendo desde la cabina, en esta ocasión con los monitores orientados hacia el publico, eso no basta y Picnic no tiene el sobresaliente por ese detalle que la aleja de la pista de baile para acercarse a un rincón de divertimento en otras lides (Que oye nos gusta) pero que nos apetece más una locura colectiva bañada de rayos de sol y para ello necesitamos que las frecuencias más graves nos sacudan.

Picnic seguirá en su linea, siendo la revelación del año apostando por carteles de crema solar facotr 30 y para seguir en la linea nos trae en su siguiente edición a Dj Bee (Mucho Funk) y: