No existe en este mundo mayor deporte de riesgo que plantearte siquiera una disección de la escena madrileña. Por su extensión y la extensión de sus egos, lanzarse a la aventura suele tener siempre el mismo destino, el dejarte algún amigo por el camino y llegar a casa con el bolso de la crítica lleno a rebosar. Por esa misma razón es de alabar el enésimo intento de radiografiar la noche madrileña; Beats From Madrid es quizás el mejor trabajo hasta la fecha, el que más visiones incluye y, aunque no estén todos los que son ni estén todos los que están, cualquier neófito podrá hacerse un mapa más o menos exacto de por donde van los tiros en la capital.

Por continente, nos encontramos ante 45 minutos de bella fotografía y producción notable. Imagen cuidada y cuasi publicitaria. Sinceramente, a mi me ha recordado y mucho a los videos que realiza el prestigioso portal Resident Advisor; y ellos lo hacen de sobresaliente.

Por contenido, tenemos 45 minutos de pasado,presente y futuro. De análisis del público, propuestas, problemas. Opiniones al fin y al cabo, de muchos de los máximos representantes actuales de lo que se está moviendo por Madrid, y faltan y sobran muchos a partes iguales, pero son 45 minutos,seamos benevolentes con esto; no es sencillo contentar a todos pero Beats From Madrid si ha conseguido irse un poquito más allá del mostrar a los de siempre y ha conseguido dar voz a propuestas que tal vez hubieran estado en el lado oscuro en propuestas de este talante echas con anterioridad.

Hablábamos de opiniones, que se vierten y muchas dentro de esos tres cuartos de horas de música y charleta. El “cualquier tiempo pasado fue mejor”, “las instituciones no nos apoyan”, “el público es soberano”, “estamos a nivel de Berlín” suenan ya tan clásicos y recurrentes como el especial de Nochebuena de TVE. Un discurso que no por menos cierto resulte ya algo cansino. Conviene recordarlo de vez en cuando, si, pero también conviene de vez en cuando realizar algún ejercicio de autocrítica, cosa de la cual, la escena madrileña adolece en parte. Siempre me queda esa sensación de que público y escena viven realidades paralelas; escenas diferentes.

Pero esto es una opinión, como la de cualquiera de las que se ven estos días a raíz de este documental. ha generado debate y conversación, que es de lo que se trata y por eso hay que darle a todo el equipo la enhorabuena. Y animamos a su visionado desde aquí. Disfruten.