Darse cuenta de que en un line-up tan solo el 15% son mujeres, subir ese porcentaje. Dejar de acusar a las mujeres de no realizar su propia música. Darle libertad a nuestro “yo” consumidor y ejercer nuestra libertad para poder presionar a promotores varios. Portarnos bien. Y muchas cosas más nos cuentan desde el portal londinense Mixmag en un artículo que, pretende darnos 10 consejitos útiles para desterrar el sexismo de la cultura de club.

http://mixmag.net/feature/things-you-can-do-to-make-dance-music-less-sexist/12

A mi se me ocurre tan solo un consejo: Dejar de escribir estas cosas.

Llevaba ya tiempo dándole vueltas al tema, y, seguramente el miedo a meterme en un jardín innecesariamente o a dar una opinión alternativa al dogma de fe imperante lo han evitado. El tema es controvertido y seguramente no tenga una verdad absoluta ya que la gran mayoría de opiniones abusan de cierto simplismo y carecen de un análisis algo más detallado. Falta bajar al barro de la cuestión, a los orígenes.

Para entender la poca presencia de mujeres en los line ups quizás, debiéramos lanzarnos al barro y analizar porqué las pistas de baile electrónicas tienen tan poca afluencia femenina. Ampliad el conjunto de búsqueda a raves también; y no creo que la cuota de equidad que muchos políticos intentaron aplicar en su momento nos vaya a dotar de una mayor calidad en nuestra escena musical. Algunos pagamos nuestra entrada en base a criterios puramente artísticos, es indiferente que esas letras en un cartel sean de una mujer o un hombre porque, allí vamos a lo que vamos que es a bailar, dárnoslas de entendidos, visitar los baños o lo que se quiera en ese momento. No en vano, las pistas de baile undergrounds han llevado siempre a gala la tolerancia y la inclusión.

¿Por que votar, promocionar, hablar de estos, aquellas en base a un sexo? Recordad que estamos hablando de música, arte; el cual es quizás, una de las maneras de entender el mundo en la que menos importen las cuestiones de genero. En esencia ojo, que otra cosa muy diferente es que la parte industrial, del marketing, aproveche la coyuntura para trasladar el sexismo existente en otros lugares a nuestras pistas de baile: usar a las mujeres como productos para atraer a la clientela en base a interesantísimas ofertas o sugerentes y provocativas imágenes impresas en algún flyer: Eso es cutre, soez, a desterrar de nuestras plataformas.

Talento, talento, talento y más talento es la única manera de acabar con estos debates que de tan manidos rozan ya lo etéreo. Talento si, como el que derrochan The Black Madonna, Helena Hauff, Nina Kraviz, y tantas otras que hoy ocupan los slots de cierre de los grandes festivales y no precisamente por su condición de mujeres; por su talento, su capacidad de poner patas arriba la pista de baile. Talento, talento y más talento es el arma con la que debemos luchar todos seamos de la condición o genero que seamos: es y será la más absoluta y verdadera vara de medir.

Por eso, mi único consejo es dejar de dar consejos. De erigirnos en guardianes de la corrección y ponernos a trabajar, tras los platos, sintetizadores, mesas de mezclas, agencias de promoción, marketing y que el trabajo de ellos y ellas quede por encima de estas cuestiones. La solución al debate es matar el debate.

Imagen sacada del árticulo de Mixmag que me ha inspirado