La semana pasada me llamaba la atención la publicación del siguiente post en la pagina de un conocido grupo español:

En esencia, los más bailarines a un lado, y lo más parados al otro, pero: ¿Es licito siquiera proponer una separación así?
Bien es cierto que en todo concierto te puede tocar el tipico bailongo, o personas que no tienen educación. No obstante debería ser la propia educación de las personas la que separase de forma natural ambos espacio.
Por si esto no fuera suficiente, en cada concierto existe un pacto: Las primeras filas están reservadas para los más fans y por ende los más revoltosos. Para los tranquilos la segunda mitad de la pista (Que dicho sea de paso tiene mejor calidad de sonido y casi visual). Incluso para este concierto concreto existía una zona de gradas donde el sentido común te llamaba si eras de los tranquilos.

¿El resultado?

Exito 0, y esque a la pasión no se le pueden poner limites, y menos a la pasión que despierta la musica.