Lo tradicional era que un club, sala o discoteca, negociará y llegara a un acuerdo con una promotora concreta para dar cabida dentro de su espacio a un concepto desarrollada por dicha promotora en cuestión. Habitual era que cada noche, en una misma sala fisica se dieran varios concpetos de club. Así tendriamos Mondo en la sala Coco, Code o Goa en Fabrik o Reverse en la sala La Riviera. Acercandonos al caso que nos ocupa, en ocasiones, la promotora en cuestión, que usa la sala X, realiza un showcase de un sello concreto, trayendo como invitados a los djs más representativos de dicho sello.

Lo que me resulta más novedoso en la ciudad, es la asociación de marcas con otras marcas, dando lugar a conceptos diferentes, en el mismo espacio/tiempo, llegando a eclipsar la marca invitada a la anfitriona. El caso que más me llama la atención es Deep, otrora una de las sesiones con pedigrí de la noche madrileña y que ahora asocia su nombre con otras promotoras tales como Comba, Shine o más recientemente la technera Reset.

Me gustan los conceptos de club; ver como a partir de una filosofía concreta musical y de estilo se desarrollan un ambiente y un club. En ese sentido Deep pierde su esencia housera, y busca, asociandose con otras promotoras buscar su rentabilidad y a la postres, su supervivencia. ¿El peaje a pagar? Perder su esencia de club, incluso dandole una vuelta de 360º a su folosifía musical, llegando a incluir en sus line up siempre tirando hacia el House, de artistas tales como Mark Broom (De corte techno).

Deep, reconozco que me has impresionado y decepcionado a partes iguales. Me impresionas porque a estas alturas, sigues abierta y con buena afluencia de publico. No solo eso, has conseguido noches que quedan para el recuerdo de las noches madrileñas. Me decepcionas porque no has conseguido preservar tu sabor original, y hoy tu nombre queda reducido a la esquina menos visible de un flyer, y lo que es más grave, tus principios musicales van cada vez siendo más invisibles.