En un puente en Madrid confluyen siempre varios factores, los madrileños somos 4 gatos y eso se nota en que en cuanto hay un día de asueto la gente huye a sus lugares de origen y otros tantos escapan de la ciudad. A eso le sumas que muchas sesiones aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid (Y que el Lunes es fiesta) para programar algún que otro fiestón. Con estos mimbres, se planta Chaval Records y se trae de Detroit el nuevo live de Underground Resistance, tan esperado como misterioso. Esto y que el publico de relleno se encuentra repartido en otras fiestas, hace que el publico congregado en la pista de Mondo Disko sea del que se sabe la pelicula y cuando eso pasa la cosa fluye que no veas (Pena que en Madrid se sepa tan poco de cine).

Victor Santana ejerce de maestro de ceremonias de la noche con un Dj Set in crescendo para los más madrugadores que nos congregamos desde primerísima hora en la centrica sala. Ha planteado y acertadamente una parte central de la noche a base de lives, primero el mismo con su nuevo setup (Ya no transporta tanta maquinaria). Sonido característico el del madrileño que lejos de calentar ambiente, desata los puños al aire y frenéticos bailoteos entre una pista de baile ya cercana a su máxima capacidad.

En la parte superior de la cabina de Mondo ya asoma Mark Flash a los mandos de los CDj con Mike Banks a los teclados (Ocasionalmente un MC encarnado en la figura de Cornelius Harris) y comienzan su descarga de profundidad a base de electro, 5 temas que bajaron las pulsaciones de la pista quizas en exceso pero todo un Groove La Chord sirvió para recuperar sensaciones.

Casi 2 horas de techno, con algún que otro pasaje electroso aderezado de a capellas por parte de Cornelius, después, Mike y Mark se despiden con uno de los clásicos dejando un regusto agridulce, seguramente por una mala gestión de expectativas generadas sobre todo a raiz del excelso show Timeline con el que han girado estos últimos años. De los mitos se esperan noches míticas.

Victor Santana recogió el testigo por las bravas y dispuso de más de una hora para un cierre plagado de joyas de la ciudad del motor. Cerrar la noche con las luces encendidas y el Blackwater siempre deja con una sonrisilla tonta, sea cual haya sido el camino hasta conseguirlo.

 

Photo credit: Mondo Disko